El oro es el agua


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05 FEBRERO 2014 / BETANIA NUÑEZ / Brecha Semanario

La amenaza de la minería sobre la reserva de agua potable

Nosotros llegamos primero, podría espetar la OSE a la Dirección Nacional de Minería y Geología ( Dinamige ). La cuenca hidrológica del arroyo Casupá fue declarada “reserva de agua potable”, y la ose se proponía construir dos represas, una en el arroyo Casupá y otra en el arroyo El Soldado, en Lavalleja . Estaba todo encaminado. Era la alternativa, el plan B, para abastecer de agua potable a la población metropolitana durante 30 años. Pero mientras se adelantaban los detalles y se subrayaba la importancia del proyecto, Dinamige –según lo denunció el miércoles la organización Uruguay Libre de Megaminería– enviaba cedulones a los productores de la zona. Eran pedidos de prospección de las mineras Triselco, Bastias y Orosur, mayoritariamente para explotación de oro.

Durante la conferencia de prensa, la integrante de Uruguay Libre y edila del Partido Nacional, Carol Aviaga, informó que en Lavalleja y Florida “se están pidiendo más de 400 mil hectáreas para extraer oro a cielo abierto”, territorio que comprende los márgenes de los arroyos Casupá y El Soldado, afluentes del río Santa Lucía. “Desde diciembre estamos presentando recursos ante la Dinamige”, sostuvo Aviaga, y agregó que “hay una gran contradicción (entre ese proyecto y el de ose), no hay una planificación territorial. Dinama ni siquiera permite que el ganado tome agua de esa cuenca, ¿cómo es posible que por otro lado Dinamige habilite la prospección de minerales? Seguimos reafirmando que lo primero es cuidar nuestra agua”.


El proyecto de ose fue incluido en mayo de 2013 dentro del plan del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medioambiente: era una de las 11 medidas anunciadas para garantizar la calidad del agua potable, frente a la preocupación que generó la aparición de algas en la cuenca del río Santa Lucía. Y las intenciones no habían cambiado. El tema seguía en los medios de comunicación y en boca de las autoridades, de las más altas autoridades. Hasta el propio José Mujica argumentó en los últimos días de 2013 que la inversión –de entre 250 y 300 millones de dólares– era necesaria porque “estamos llegando al tope”, y agregó: “No podemos dormirnos con el tema del agua”. Era la confirmación del plan. 

La reserva ya estaba hecha: “Esta medida, básicamente, implica una disposición administrativa de la Dinagua, que de hecho ya se ha tomado. Esta es la zona mejor conservada de la cuenca, por ello resulta importante mantenerla para el abastecimiento de agua potable”, había dicho el ministro Francisco Beltrame en la Comisión de Medio Ambiente del Senado, el 22 de mayo de 2013.

Luego de que se conociera la noticia sobre los cedulones, el presidente de ose, Milton Machado, comenzó sus averiguaciones. Según declaró a Brecha por ahora lo toma como un trascendido de prensa, aunque se manifiesta preocupado. “Ayer me enteré por la prensa, pero no tengo información oficial de eso. Nosotros habíamos pedido la reserva del arroyo Casupá y ahora estamos tramitando la reserva de El Soldado. Como ose, somos los principales interesados en proteger la cuenca, pero no tenemos competencia. Tendrá que haber una coordinación interinstitucional entre Dinamige, que da las autorizaciones desde el punto de vista minero, y Dinama, que es la que da las autorizaciones ambientales.” Machado recuerda que el Poder Ejecutivo acordó que el proyecto era “la solución óptima como fuente alternativa para el abastecimiento de agua potable”, pero no quiso adelantar una opinión hasta no conocer específicamente dónde y en qué condiciones se proyectan los emprendimientos mineros que ameritaron el envío de cedulones.

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